La innovación en Lao-Tsé

La innovación religiosa en el Islam es anatema. Tradicionalmente, era una cultura reacia a la innovación. Digo era porque en el S. XXI las cosas están cambiando a velocidad de vértigo. No obstante, es una cultura donde la Tradición (usos y costumbres de todo tipo) goza de un poderoso arraigo, que quizá impida la evolución socio-económica de estas sociedades. De este tema ya he debatido con anterioridad y no voy a ahondar en él. Me gustaría ahora meditar sobre la pregunta ¿es el Taoísmo una religión contraria a la innovación?
Tanto en el Tao-Te-King como en el Wen-Tzu, Lao-Tsé recomienda no ponerse en primer lugar y aparentar inexperiencia.
Ciertamente, en esta vida de hoy aparentar inexperiencia es un intento de suicidio al que la mayoría de la gente no parece dispuesta.
Además, la mitad no-gregaria de la población (en España una minoría, si) no aceptará cómodamente no mostrarse con iniciativa ["proactivo", que se dice ahora].
Lo cierto es que Lao-Tsé condena la originalidad, supedita el éxito a seguir el Camino: «Las palabras tienen una fuente, los acontecimientos tienen un líder»
Cuando uno cultiva el camino en su alma, los demás se corrigen solos, sin ser amonestados: es una guía silenciosa, en la que hablan los hechos.
Pero esta guía silenciosa en la que el líder está oculto, es la de un líder que «se mantiene un paso atrás entre la muchedumbre». El líder taoísta no da keynotes.
"Estamos rodeados de gente responsable que sabe dónde quiere llegar", dicen los Buenas Noches Rose.
Mantenerse al margen manteniendo la pureza hoy en día puede ser algo totalemente original e innovador.
¿Sí o que?

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